El sábado por la mañana el grupo partió del parking aledaño al Estadio Santiago Bernabéu, tras un briefing previo y la entrega de los libros de ruta a todos los participantes, tanto propietarios de vehículos deportivos como aquéllos que quisieron cumplir un sueño, alquilando los vehículos de Rent Bull






































Ya en ruta, la belleza de los coches en movimiento se hacía más patente si cabe.















Un pequeño alto en el camino, para disfrutar de los dulces típicos de Tamajón, un pequeño pueblo de la provincia de Guadalajara y puerta de la Arquitectura Negra.




















Este pequeño descanso sirvió como aperitivo al paseo por las más divertidas carreteras de montaña de Gualajara, y el paso por los pueblos de Almiruete, Campillo de Ranas, Palancares o Umbralejo, cuya visita recomendamos por su extrema belleza.




























Llegó la hora de la comida y tras una larga ruta qué mejor lugar para reponer fuerzas que Maderuelo, un pequeño pueblo amurallado y con planta medieval de la provincia de Segovia.



El restaurante que acogió a los participantes fue el Alfoz de Maderuelo. un lugar absolutamente recomendable, tanto por la calidad de su carta, como por el trato dispensado por su personal y las vistas desde el salón, que corona el Embalse de Linares.












El Ayuntamiento de Maderuelo reservó la principal Plaza de Santa María para el aparcamiento de todos los coches. Arte y arte, juntos en un marco incomparable.























Esperando en la gasolinera...


















Al caer el sol, los participantes llegaron a su lugar de descanso del sábado, el Convento de San Esteban, en San Esteban de Gormaz, una de las joyas de los templarios de la provincia de Soria. El propio hotel constituye un valioso ejemplo de la riqueza arquitectónica de la zona, ya que está construido con base en la exquisita rehabilitación de un antiguo convento.



Igualmente, el trato del personal, encabezado por su director, fue sencillamente inmejorable. Otro lugar a recomendar, sin duda.








Como detalle, los participantes tuvieron la oportunidad de aparcar sus vehículos en el mismísimo salón de banquetes del hotel. Aquéllo parecía más un salón del automóvil...

















El domingo por la mañana y tras una divertida noche de carnaval, todo el grupo se dirigió hacia Riaza, lugar desde donde daría inicio la prueba de regularidad.












Para finalizar un fin de semana para recordar y descubrir quién había ganado la prueba de regularidad, los participantes visitaron el pueblo negro de Campillo de Ranas, donde disfrutaron de un sabroso asado, comida típica de la zona.







Y con esto, os emplazamos para el trackday que celebraremos en el Circuito de Kotarr el 28 de marzo y el evento Vino y Burbujas 2009, que tendrá lugar en el mes de abril en La Rioja.